La decisión de la Commercial Court inglesa de 21 de julio de 2026 en Cometsambre SA v Lloyd’s Insurance Company SA HIG 5321 recuerda de forma relevante que los registros de prevención de pérdidas de carga pueden convertirse en prueba para la colocación de seguros, incluso cuando un incidente anterior no haya dado lugar a una reclamación.

Hechos verificados: Cometsambre, comerciante de chatarra metálica, solicitó cobertura bajo seguros de responsabilidad de fletadores y FDD tras un incendio de 2022 relacionado con carga a bordo de un buque fletado. Las aseguradoras sostuvieron que la asegurada no reveló cinco incendios anteriores vinculados a sus cargas de chatarra durante aproximadamente 18 meses, incluidos incendios a bordo durante la carga y en acopios de muelle. El Tribunal consideró que esos hechos eran materiales para que un asegurador prudente evaluara la renovación de 2022. También concluyó que, con una presentación justa del riesgo, el suscriptor no habría renovado en ningún término. Por ello, confirmó que las aseguradoras podían evitar la póliza y desestimó la reclamación de indemnización y costes de defensa.

La sentencia resulta especialmente pertinente para intereses de carga y operadores de reciclables heterogéneos. La carga se había presentado como chatarra no peligrosa del Grupo C, mientras que los documentos de incidentes y de inspección aludían a contaminantes combustibles o potencialmente peligrosos, incluidos plásticos, caucho, espuma, neumáticos, bidones cerrados y restos explosivos. El Tribunal no aceptó que el conocimiento general de cierto riesgo de incendio en chatarra eliminara la obligación de revelar el historial reciente de incendios de la propia asegurada. Tampoco la falta de cuestionarios anuales detallados equivalía a una renuncia de las aseguradoras a esa información.

Análisis: la lección operativa va más allá de la divulgación al seguro. Un incendio, humo, punto caliente, contaminación o rechazo de lote debe generar un expediente de incidente preservado y localizable, no solo un cierre operativo local. Debe identificar lote, fase, buque y bodega, fecha y lugar; conservar fotografías contemporáneas, declaraciones, inspecciones de carga y descarga, muestras cuando proceda, protestas del capitán, registros terminales e informes de bomberos o contratistas; y documentar contención, retirada, segregación y acciones correctivas. También debe indicar si hubo reclamación: “sin reclamación” no equivale a “sin relevancia para la suscripción”.

Para fletadores, armadores e intereses P&I, el control práctico es un proceso de escalamiento que vincule siniestros, área comercial, operaciones terminales y aseguradores/corredores antes de renovaciones y nuevos viajes.

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