El Subcomité de Transporte de Cargas y Contenedores de la OMI (CCC 12), reunido en Londres del 14 al 18 de septiembre, avanzó en la elaboración de directrices provisionales para el uso seguro de sistemas de captura y almacenamiento de carbono a bordo (OCCS). La OMI describió este avance como un hito importante para construir un marco de seguridad para nuevas tecnologías; el Registro Marítimo Ruso (RS), cuyos representantes asistieron a la sesión, informó que el CCC 12 inició el trabajo sobre un paquete de directrices de seguridad para OCCS.

Esto no supone la aprobación de una tecnología, una regla obligatoria de transporte ni la confirmación de que el carbono capturado generará automáticamente un crédito regulatorio de emisiones. Es el comienzo de una elaboración técnica de normas destinada a resolver barreras en los instrumentos existentes de la OMI antes de un despliegue más amplio a bordo. El material de la OMI preparado para este trabajo identifica algunas de esas cuestiones: cómo debe clasificarse el CO2 capturado —por ejemplo, como residuo, carga o descarga al mar— y si el Código IMDG requiere modificaciones para el almacenamiento y transporte del CO2 producido por OCCS.

La distinción es operacionalmente relevante. Una instalación OCCS afecta más que el diseño de maquinaria. Puede introducir inventarios de CO2 presurizado o refrigerado, interfaces con sistemas de tratamiento de gases de escape y de carga o residuos, nuevas alarmas y disposiciones de emergencia, necesidades de competencia de la tripulación y medios portuarios para descarga, recepción y almacenamiento final. El tratamiento aplicable también puede afectar la documentación estatutaria, la revisión de clase, la aceptación por el Estado de abanderamiento, los procedimientos de manipulación de carga y la asignación contractual de costes y riesgo operativo.

Para los operadores que estudian OCCS como una vía para reducir las emisiones conservando combustibles convencionales, el CCC 12 ofrece una señal regulatoria, pero no una vía de cumplimiento terminada. Por tanto, un proyecto no debe basarse solo en los beneficios previstos de emisiones. En la fase inicial de diseño debe comprobar si existen requisitos de clase y de Estado de abanderamiento; si los puertos previstos pueden recibir CO2 capturado; cómo se gestionarán la cadena de custodia, el muestreo y los registros; y si los contratos de fletamento, bunker y terminal asignan responsabilidad por demoras, descargas rechazadas o indisponibilidad del sistema.

**Por qué importa:** OCCS puede resultar relevante para armadores que afrontan decisiones cada vez más exigentes sobre intensidad de carbono y transición de combustibles, especialmente donde sigue limitada la disponibilidad de combustibles alternativos. Sin embargo, el trabajo de la OMI sigue siendo incipiente. La medida prudente inmediata es reunir evidencia: conservar hipótesis de ingeniería, evaluaciones de riesgo, registros de cantidad y calidad de CO2 y procedimientos de interfaz portuaria. Esos registros serán importantes para inspecciones, conversaciones con aseguradores, reclamaciones contractuales y cualquier futura verificación de contabilidad de emisiones.

Proceso editorial asistido

La tecnología apoyó la investigación y la redacción. TWS conserva la responsabilidad editorial del contenido publicado y de las fuentes citadas.

¿Necesita apoyo operativo?

Convierta la inteligencia en acción.

Solicitar atención