La Organización Marítima Internacional (OMI) actualizó el 14 de septiembre su lista de incidentes en Oriente Medio para registrar daños al petrolero EL GAIA (IMO 9325336), de bandera panameña, en el estrecho de Ormuz el 12 de septiembre. La entrada de la OMI indica que se desconocía el alcance de cualquier contaminación y que dos marinos estaban desaparecidos. El recuento general de la organización ascendía a 79 incidentes confirmados y 22 fallecimientos confirmados de marinos.

ClassNK registra al buque como un petrolero construido en 2005, de 28.799 toneladas brutas, matriculado en Panamá y gestionado por Elsey Ship Management LLC. Por separado, la radiodifusora pública de India, al informar sobre una declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores, señaló que 13 tripulantes indios fueron rescatados tras un ataque e incendio a bordo frente a Omán, mientras continuaba la búsqueda de un ciudadano indio desaparecido. Reuters informó que UK Maritime Trade Operations emitió una alerta sobre un buque no identificado alcanzado por un proyectil de origen desconocido en el estrecho, seguido de un incendio grave y la evacuación de la tripulación.

Las circunstancias exactas siguen sin resolverse. La ficha pública de la OMI no identifica la causa de los daños. Autoridades iraníes dijeron que el petrolero golpeó una mina, mientras que Estados Unidos impugnó esa versión y atribuyó los daños a armas iraníes. Con la información pública disponible, ninguna explicación debe considerarse establecida de forma independiente. También persiste una discrepancia entre los dos desaparecidos que indica la OMI y el informe oficial indio de un tripulante indio desaparecido. Por ello, operadores, autoridades de pabellón, aseguradores e intereses de siniestros deben considerar que el estado de la tripulación, el mecanismo del hecho, la exposición a contaminación y la condición del buque requieren confirmación adicional.

El suceso incrementa la relevancia operativa de las advertencias de seguridad ya vigentes. La alerta activa de la Administración Marítima de Estados Unidos, efectiva desde el 9 de septiembre, afirma que el riesgo de ataques iraníes contra la navegación comercial en el golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán sigue siendo alto, e identifica amenazas de misiles, UAV armados y embarcaciones de superficie no tripuladas armadas, además de riesgos de abordaje.

Por qué importa: no es únicamente un asunto de seguridad de la navegación. Un petrolero dañado, con una posible contaminación inicialmente desconocida, genera obligaciones paralelas de control de tripulación, comunicaciones de siniestro, preparación para salvamento y remolque, protección de intereses de carga y combustible, preservación de pruebas y posibles exposiciones de avería gruesa o responsabilidad. Los fletadores y operadores que comercien en el estrecho o sus proximidades deberían revisar evaluaciones de seguridad específicas por viaje, rutas de notificación, protocolos de contacto de emergencia, resiliencia de la dotación mínima y la asignación contractual de costes de demora, desvío y riesgo de guerra. Para aseguradores de carga y marítimos, los relatos públicos contradictorios refuerzan la necesidad de separar los hechos verificados del siniestro de la atribución de responsabilidad al fijar reservas y designar peritos o corresponsales.

Proceso editorial asistido

La tecnología apoyó la investigación y la redacción. TWS conserva la responsabilidad editorial del contenido publicado y de las fuentes citadas.

¿Necesita apoyo operativo?

Convierta la inteligencia en acción.

Solicitar atención